Programa de consumo de fruta, hortalizas y leche, desde pequeños.
Este programa impulsado por la Generalitat de Cataluña pretende concienciar a padres y profesores de la necesidad de adquirir buenos hábitos alimenticios, y promover el consumo de frutas, hortalizas y leche en niños que cursan educación primaria.

Esto se hace con una serie de charlas y talleres que hagan entender a padres y profesores la gran necesidad que hay de mejorar nuestros hábitos alimentarios, para reducir el alarmante índice de obesidad infantil, y así mejorar la calidad de vida a corto y largo plazo.
Según una encuesta de Salut de Catalunya del 2015, el 31,8% de los niños de entre 6 y 12 años, sufre de exceso de peso, y de este casi 32%, el 12,6% tiene obesidad. Estas cifras son alarmantes.
Las frutas y hortalizas son alimentos muy importantes en una alimentación saludable. Incluir 5 raciones al día reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, estreñimiento, obesidad y algunos tipos de cáncer, entre otros.
La fruta
Debemos comer tres piezas de fruta al día. Rompiendo algunos falsos mitos, la nutricionista que nos dio la charla nos explicó que las piezas de fruta se pueden comer a cualquier hora del día. Es algo que va a gusto del consumidor, ya que no hay una hora mejor o peor de comerla. Es igual de sana y nutritiva si la tomamos como postre, para desayuno o merienda, a media mañana…
También recomiendan comer, siempre que se pueda, con piel, ya que contiene una elevada cantidad de fibra, necesaria para nuestro organismo.
Se considera una pieza de fruta un plátano, una pera o una manzana, un bol de fresas o uvas, 2 o 3 mandarinas, etc.
El zumo natural de fruta es sano pero no alimenta lo mismo que una pieza de fruta, ya que al ser líquido no proporciona al cuerpo los nutrientes necesarios.
Las hortalizas
Las hortalizas deben corresponder a la mitad de la cantidad de alimento que ingerimos en la comida y cena, de manera que la otra mitad esté compuesta por las proteínas , como la carne, el pescado, los huevos y las legumbres, y los hidratos, tales como pasta, pan y arroz.
Las hortalizas podemos comerlas en tortilla, sopas y cremas, como plato o como acompañamiento, e incluso dentro del bocadillo para desayunar o merendar.
Para calcular las raciones nos ponen de ejemplo un plato de verdura cocida, como la coliflor, la col, las espinacas, las acelgas, las judías verdes, etc. También son una ración 2 zanahorias, 2 tomates, medio calabacín, media berenjena…
Lácteos
Se considera que tres raciones de lácteos al día ayudan a cubrir la necesidad diaria en los niños. Y por ello nos aconsejan no dar solo leche, podemos ofrecerles yogures y quesos que son más fáciles de digerir y tolerar.
Aconsejan tomar los lácteos como postre, para desayunar o merendar o a media mañana.
Y consideramos una ración de lácteos un vaso de 200 ml de leche, 2 yogures, 40 gr de queso curado y 125 gr de queso fresco.
Lo mejor es que la leche y los yogures sean enteros, no desnatados. Incluso para las personas que hagan dietas para bajar de peso.
Otra recomendación importante con los lácteos. Se recomienda tomar leche sin lactosa exclusivamente a las personas que sean intolerantes a la lactosa. Porque una persona que no lo sea y abuse de estos productos, acostumbra a su organismo a no aceptar la lactosa, pudiéndose volver intolerante a la larga.
Si queremos yogures de fruta, los que ya vienen con la fruta añadida contienen una cantidad elevada de azúcar por lo que lo recomendable es un yogur natural sin azúcar y añadir nosotros los trozos de fruta que nos apetezca.
Para adquirir unos hábitos de vida saludable, a parte de una buena alimentación, es importante realizar un poco de actividad física diaria.
Consejos para Casa
Es importante que durante las comidas haya un buen ambiente para disfrutar de la comida en familia.
Planificar los menús semanales con antelación y si es posible podemos hacer que nos ayuden los niños. Así por un lado nos aseguramos de la presencia diaria de frutas, hortalizas y lácteos, y por otro, los hacemos partícipes de algo tan importante.
Esos alimentos que sabemos que gustan menos debemos ir introduciéndolos en pequeñas cantidades. Los cambios nunca vienen de un día para otro, poco a poco.
Podemos tener un bol de fruta a mano, en el comedor, la cocina o la nevera.
Experimentemos con los colores, las texturas y las formas, para darle un toque divertido y apetitoso a nuestros platos.
Consejos al hacer la compra
Ajustemos la cantidad que compramos o cocinamos para evitar tirar la comida.
Compremos fruta y hortalizas de temporada, tienen más sabor y un mejor precio.
Si escogemos productos de proximidad ayudamos a la economía local.
Comprando a granel o en envases reciclables ayudamos al medio ambiente.
Recetas de muestra
Gazpacho de Fresas

(Imagen de elcicinerocasero.com)
Ingredientes:
250 gr de tomates
250 gr de fresas
25 gr de cebolla tierna
2 tricito de pimiento rojo
Agua
1 diente de ajo
Aceite de oliva
Vinagre
Introducimos todos los ingredientes cortados a trozos pequeños en una batidora de vaso y lo trituramos bien para que quede sin grumos. La cantidad de agua dependerá de si nos gusta más o menos denso. Y a la nevera!
Carpaccio de Calabacín
Ingredientes:
Calabacín
Manzana
Kiwi
Aceite de oliva
Frutos secos al gusto
Cortamos las frutas y el calabacín en filetes muy finos con la ayuda de una mandolina. Y los montamos en el plato de forma atractiva, combinando los colores. Después aliñamos con un chorrito de aceite de oliva y ponemos los frutos secos que hemos escogido, por encima. Y listo!
Como veis es realmente fácil introducir una serie de hábitos saludables, y es desde casa desde donde debemos empezar, y seguir en la escuela con las iniciativas del día de la fruta en el desayuno, por ejemplo.
Si necesitáis más información sobre este tema podéis consultar la web Salut Publica Catalunya
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