La no escolarización o homeschooling.
Este es un tema controvertido, como muchos, en los que hay opiniones para todos los gustos.A través de mis redes sociales he podido conocer a familias que por el motivo que sea, han decidido no escolarizar a sus hijos y educarlos en el hogar.
Es un tema que jamás me he planteado, la verdad. No obstante me parecía lo bastante interesante como para investigar y escribir sobre ello.
Hablé con varias mamás que escolarizan en casa, y me quedé con Azucena Caballero. La razón? Lleva años educando en casa a sus hijos, y el mayor está ya en la universidad. Me pareció que tenía suficiente experiencia como para ilustrarme. Y cuando se lo propuse, aceptó encantada.
Con todo lo que ella me explicó escribí un post la web BLOGGERS & FAMILY

(Imagen de eldiario.es)
El homeschooling es el hecho de educar a los hijos en casa, fuera del sistema de educación tradicional, en los colegios. Puede parecer una moda, pero en realidad lleva siglos practicándose. Ya sea por los propios padres o por profesores o tutores. Los motivos a nivel histórico venían dados por el lugar de residencia, por ejemplo, el estatus social, la religión, etc. Pero, en pleno siglo XXI todavía hay muchos padres que deciden no escolarizar a sus hijos, y llevar a cabo su enseñanza, en casa. Para poder hablar de ello, me he puesto en contacto con Azucena Caballero. Ella es madre de tres hijos escolarizados en casa. Co- directora y fundadora de PEDAGOGIA BLANCA. Azucena es experta en aprendizaje creativo, adolescencia, educación disruptiva, métodos dinámicos (lapbooking, workboxes, proyectos) y edupunk. Además es Licenciada en Geografía e Historia , profesora, conferenciante y madre homeschooler. Empresaria, coach de madres emprendedoras y experta en productividad y gestión del tiempo. Entre otros, ha escrito el libro RESPUESTAS Y REFLEXIONES DE UNA MADRE HOMESCHOOLER. Definir el homeschooling es tan simple como decir educar en casa. No mandarlos a una escuela presencial. Nos explica Azucena que se puede hacer de múltiples formas, ya que hay tantos métodos como familias. Hay quienes siguen exclusivamente los intereses del niño, quienes se apoyan en métodos pedagógicos concretos, y quienes escogen aquello que más les sirve de distintos métodos y distintas pedagogías y crean su propio método ecléctico. Además hay familias que educan en casa por libre y otras que de apoyan en escuelas a distancia. Hay muchas formas de hacerlo. A la pregunta de que si ellos siguen algún patrón en concreto, Azucena nos cuenta que ellos tienen tres hijos y que cada uno de ellos es diferente, así que ellos han seguido, por un lado, los intereses de cada uno, y que obviamente eran distintos en cada uno. Además han querido que sus hijos tuvieran formación en algunas materias que consideraban esenciales para su desarrollo y para poder acceder luego a formación superior. Así es que han combinado por un lado las materias convencionales escolares y por otro lado el acompañamiento de sus intereses y de sus propios objetivos. Azucena valora su experiencia como muy positiva. Les ha permitido desarrollar una relación muy estrecha, de mucha confianza, mucho cariño y mucho respeto con cada uno de sus hijos. Y han podido acompañar a cada uno en aquello que más le ha interesado en cada momento. Veamos su experiencia con sus hijos. Su hijo mayor está ahora terminando su tercer año universitario. Pudo estudiar lo que quería y en el centro que él quería. Vive en una gran ciudad compartiendo piso, tiene amigos, estudia, trabaja… Sus padres sienten que el objetivo está cumplido, acompañar a un ser humano a lo largo de su infancia para que se convierta en un adulto capaz, independiente y feliz. Para ellos como padres, fue un momento maravilloso cuando tras un proceso de educación en casa desde los 4 hasta los 18 años, pudo acceder a un centro de formación superior de alto nivel internacional. Fue como si les tocara la lotería, aunque saben que se debió al esfuerzo, enfoque y dedicación de su hijo para lograrlo. La sensación fabulosa y explosiva como cuando tras un esfuerzo enorme logras tu sueño. Su hijo mediano al cumplir los 16 años pasó a un centro presencial ya que quería estudiar teatro y música. Su integración ha sido cómoda, fácil y fluida. Se integró rápidamente , hizo amigos y se echó novia. Los informes de sus profesores son positivos y la previsión de las notas que va a sacar son buenas, por lo tanto sus padres están contentos con la decisión tomada, y se reafirman en que entrar al colegio más tarde es más positivo. En casa aún les queda su hija pequeña que tiene 12 años. Y de momento, siguen la misma línea que con sus otros hijos, y están satisfechos. En el ámbito social, han procurado siempre que sus hijos tuvieran acceso a actividades diversas y a muchos tipos de niños y personas, con una actitud proactiva y fomentando que participen en las actividades que han querido probar. Manteniendo una política de puertas abiertas en el hogar para que pudiese ir la gente, procurando experiencias enriquecedoras en muchos sitios y con personas muy diversas. Según Azucena, y basándose es su experiencia personal, los niños que se han educado en casa suelen tener más habilidades sociales (con excepciones) y maduran un poco antes. Ellos están encantados con la experiencia. A la pregunta de que dice la legislación española al respecto, Azucena nos cuenta que la ley en España no dice absolutamente nada sobre la educación en casa. No está contemplada. Para la legislación española es un tema que no existe, por lo tanto ni lo regula ni lo facilita, e incluso en muchos casos, lo reprime. Por un lado no está explícitamente prohibido y la Constitución Española en su artículo 27 reconoce la libertd de educación, al mismo tiempo que el código civil deja clara la obligación de los padres de proveer de formación integral (art. 154) a sus hijos, pero la ley educativa establece que la educación se llevará a cabo durante 10 años de escolaridad. Esa escolaridad depende al final de la interpretación que le dé el juez, si el juez considera que esa escolaridad es presencial, o si puede ser a distancia, o si puede ser una escolaridad alternativa dentro del hogar. Hoy por hoy los jueces consideran que la escolaridad ha de ser presencial, o si no presencial, si controlada por el Ministerio de Educación. Este ministerio tiene un centro de educación a distancia para familias itinerantes, españoles residentes en el extranjero o con características peculiares que impiden a un niño ir al colegio. Así que con la ley en la mano y dependiendo de un juez, no es una opción fácil. Si vas a juicio el juez te puede obligar a escolarizar. Azucena nos cuenta que para ella, vale la pena intentarlo porque muchas familias nunca tienen problemas y en cualquier caso, el tiempo que tu hijo esté fuera del sistema educativo te va a servir de mucho, le va a dar al niño mayor seguridad en sí mismo, le va a reducir o eliminar el estrés que a muchos les provoca el colegio, le va a dar herramientas internas que si algún día necesita le van a servir, será más autónomo, estará más acostumbrado a aprender otras cosas por sí mismo, etc. Y todo esto es tan positivo que los padres homeschooler creen que vale la pena. Y si finalmente toca que tus hijos tengan que ir a un colegio, como dice Azucena, “que te quiten lo bailao”. La escolarización en casa debería ser una más, igual de respetable y fácil de llevar a cabo, como cuando escoges colegio laico o religioso, por ejemplo. La ley debería contemplar esta opción como una más, y que cada familia pudiera escoger la que mejor se adaptase a ellos. Pero después de hablar con Azucena, veo que aún queda mucho camino por recorrer.
Este tema generó un intenso debate en facebook con posiciones a favor y en contra de educar en casa. Y ha sido interesante conocer los distintos puntos de vista y el porque de su postura.
Y tu, que opinas?
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