Ir a la playa con bebés, es posible. Siempre que, como siempre, usemos el sentido común.

Los pediatras recomiendan no ir a la playa con bebés de menos de seis meses. Es cierto. Pero reconozco que yo con mis hijas si que he ido antes, cuando tenían 3 meses una, y 4 meses la otra.
Buqué un montón de información por internet sobre los protectores solares más adecuados para su piel. Y con esa información, acudí a una farmacia de confianza para que me acabara de aconsejar.
Porque claro, hay dos tipos de filtros solares, los físicos, que dejan la piel blanquecina, y los químicos que contienen elementos como los parabenos que se desaconsejan.
Los físicos, nos dan pistas de cuando debemos volver a untar la piel del bebé con la crema, que es el momento en que el tono blanquecino va desapareciendo. Con los protectores químicos no pasa esto, y a veces hay padres que se acuerdan de la crema cuando la piel del bebé está enrojecida.
Usemos el que usemos, debe tener siempre factor solar 50.
Yo puedo hablaros de las dos que he probado con mis hijas, la ISDIN PEDIATRICS 50 y la de LA ROCHE POSAY . Y con las dos estoy encantada. Si que es cierto que son un poco más densas, y cuestan de extender. Pero la piel de los bebés queda bien protegida.
Y les he ido poniendo crema a menudo.
También decidimos comprar una sombrilla para la playa de Decathlon que, según ellos, protege del 95% de los rayos UV gracias a su Profilter UPF 50+.
Otra cosa que a los peques les gusta mucho y les ayuda a refrescarse es una piscinita de estas hinchables, para que se la llenemos con un poco de agua de mar. La ponemos debajo de la sombrilla, y ellos estarán en la gloria. Eso si, os recomiendo que no sea muy grande la piscina, porque cuestan mucho de llenar. Con una pequeña para que el peque se refresque es suficiente.
Es muy importante también ir a la playa en las horas en que el sol es menos dañino.
A primera hora, hasta las 12. Y a partir de las 5 de la tarde en adelante. Esto es muy obvio, pero yo sigo viendo gente con bebés muy pequeños en la playa en pleno mediodía, y sin demasiadas precauciones.
Hay que proteger también su cabecita. Un gorro, mejor si es blanco, es la mejor opción.
En las tiendas tipo decathlon encontrareis camisetas y monos tipo surferos, para niños, pero a mi particularmente no me gustan. Prefiero embadurnar a mis hijas en crema cada dos por tres, y tomar otras precauciones.
Respecto al baño. He leído que debido a los productos químicos de las piscinas, quizás no es muy recomendable bañar en ellas a un bebé menor de seis meses. Pero en la playa, no hay problema.
La infraestructura para ir a la playa con niños pequeños, es un poco aparatosa, lo sé. Hay que ir preparada con un montón de cosas, pero vale la pena si es por pasar un día de playa agradable, y poder combatir mejor estos calores.
Es muy importante la hidratación, pata todos en general, pero para los bebés más todavía. Tienen que beber a menudo. Porque además los bebés tienen el mecanismo termorregulador (el sudor) que aún no les funciona correctamente, y hay que estar muy alerta para evitar que les pueda dar un golpe de calor.
El primer verano de mis hijas en la playa, lo pasaron debajo de la sombrilla, vestidas con telas fresquitas, bien untadas de crema y tomando teta a menudo.
El siguiente, que ya eran más mayores, con 15 y 16 meses, es cuando han tenido la piscina hinchable para refrescarse, y los juguetes para jugar con la arena.
Con mucha precaución y mucho sentido común, se puede combatir este calor asfixiante disfrutando de un bonito día de playa con nuestros hijos.
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