Ayer dimos por finalizadas las fiestas navideñas con la última celebración, el día de reyes.
Entre la noche del viernes y la mañana del sábado, las redes sociales se inundaron de fotos de montones de regalos. Muchas de esas fotos eran la típica del árbol de Navidad y todos los regalitos puestos debajo.

(La imagen la he tomado prestada de un artículo de canasurtv)
Viendo algunas de esas fotos, me pregunto si no se nos ha ido un poco la cabeza a la hora de comprar los regalos a nuestros hijos.
Si realmente necesitan tanto regalo. Quizás nos creemos que así serán más felices.
Es cierto que estos días son mágicos para ellos, y que han de recibir regalos que ellos hayan pedido, que les hagan ilusión a ellos, no los que nosotros creamos que son mejores para ellos.
Pero, aún así, necesitan tantas cosas?
No os da la sensación que les estamos educando con la idea de que cuanto más tengan, más felices serán?
Porque además, los adultos somos los primeros en competir, colgando fotos, a ver quién es el que cuelga la foto con más regalos, que triste me parece.
Hace un tiempo vi un video de estos que comparten en facebook, y se veía a unos niños de una aldea africana, hinchando unos globos de colores y jugando con ellos. Sus caras eran de entusiasmo, de felicidad total. Y solo necesitaban unos globos y unos amigos. Nada más. Y con eso lo tenían todo. Ese video me dio para escribir un post MENOS ES MÁS
O, os acordáis de un anuncio que creo que era de un portal de compra venta de cosas de segunda mando? Un padre ponía a la venta el precioso castillo que le había regalado a su hija, porque a la niña lo que realmente le gustaba era la caja en la que venía el castillo.
Es cierto que no deja de ser un anuncio, pero es la realidad…
Y, bajo mi punto de vista, los padres estamos perdiendo un poco el norte a la hora de comprarles los regalos. Porque el mensaje que les transmitimos es erróneo, y les puede llevar a frustrarse cuando no consiguen todo lo que quieren, porque se creen que con menos no serán tan felices.
En casa hemos intentado que para Papa Noel y Reyes tengan regalos que habían pedido en la carta. La mayor ha tenido, entre nuestra casa, los abuelos y su tía, todo lo que ha pedido, porque es que realmente pidió poca cosa. Y está tan ilusionada y es tan agradecida que creo que lo estamos haciendo bien en este aspecto. Y con la peque lo mismo. Solo nos pidió dos cosas. Así que hemos añadido algunos juegos que hemos pensado que podían gustarle, y que a mi me encantan para los más peques de la casa, como un tren y unos puzzles de madera, y libros, los libros nunca faltan.
Pero volvamos al kit del asunto.
Creéis que nuestros hijos valoran todo lo que tienen? Creéis que llenándolos de regalos les hacemos más felices?
Yo este año me he propuesto hacerles el mejor regalo que puedo hacerles, tiempo. Pero tiempo de calidad. Cada tarde un rato jugando o leyendo algún cuento juntas. Sin nervios, sin prisas. Un rato solo para nosotras. Creo que es muy bueno para ellas, y para mi.
Y vosotros, que opináis de la locura del consumismo navideño, de los regalos amontonados, del tiempo que aparcamos a nuestros hijos y que nos estamos perdiendo?
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