MIS HIJAS Y LAS PANTALLAS DIGITALES
- mamatribudoula
- 12 mar 2018
- 3 Min. de lectura
Os pongo en antecedentes. Mis hijas van a cumplir en breve, una diez años, y la otra tres.
La mayor usa la tablet de vez en cuando para mirar alguna serie, y sobretodo para buscar manualidades que después ella hace en casa.

(Imagen de larioja.com)
También usa de vez en cuando un móbil viejo, siempre en casa y bajo nuesto “control”.
Con la edad que tiene, cuando le dices que basta de móbil o tablet, suele más o menos aceptarlo. Y aunque a veces se enfada, sabe que es por su bien porque así se lo hacemos ver y entender.
Con la pequeña el tema se me había ido un poco de las manos.
Es una niña bastante intensa, y a veces cedía y le dejaba la tablet un rato. Solo por no oírla llorar y gritar más. Solo porque me dejara un poco de espacio, para recoger un poco la casa o hacer la cena.
Cuando ella pedía y le decías que no, ardía Troya. Y yo, acababa cediendo.
Que actuaba mal? Ya lo se! Pero a veces las madres también nos equivocamos, tanto como el resto de humanos.
El domingo pasado estuve viendo un reportaje sobre este tema. Y me quedé a cuadros.
Una doctora francesa estudia desde hace años, el efecto tan dañino de las pantallas en el cerebro de nuestros hijos.
El primer caso que mostró fue el de un niño de tres años que se pasaba horas con el móvil de la madre. Y solo era capaz de dormirse con una canción en el teléfono. Además la doctora explicaba que este niño, en la primera visita había mostrado unas reacciones preocupantes. No miraba a los ojos a nadie, se mostraba muy ausente, no respondía cuando lo llamaban por su nombre.
Tras darle unas pautas a la madre para desengancharlo de la pantalla, la doctora volvía a visitarlo al cabo de unos días. El cambio en el niño era espectacular. Ya respondía a los estímulos, a la llamada por su nombre, miraba a la cara a la doctora y a su madre, era capaz de jugar tranquilamente.
La doctora cogió el teléfono de la madre y puso la canción que al niño le gustaba tanto. Y de repente la actitud del niño cambió radicalmente. Y volvió a encerrarse en su mundo. Al intentar quitarle el móvil de buenas maneras, él reaccionó agresivamente. Cogió el móvil y se fue a la cama y se encerró en su mundo de nuevo.
Tras explicar el caso de este niño, el reportaje seguía en su consulta. La doctora hablaba con otra madre con problemas similares. Esta madre estaba cargada de culpas. Lógico. Pero lo importante era reconocer el problema que su hijo tenía con las pantallas, y actuar para solucionarlo.
Tal como he dicho que me ha pasado a mi. En ocasiones muchos padres podemos haber recurrido a estos métodos para poder hacer algo en casa que necesitábamos. También he visto muchos casos en los que las pantallas eran herramienta imprescindible a la hora de comer. Este no es mi caso, pero he visto muchos padres recurriendo a ellas para que el niño coma.
Lo importante es darnos cuenta a tiempo del mal que estas pantallas hacen en el cerebro de nuestros hijos. Reconozco que a mi me impactó mucho el reportaje del que os hablo, y al igual que esas madres, sentí una culpa tremenda.
Así que decidí actuar.
Desde hace una semana, la tablet y el móvil están vetados en casa. La mayor lo ha entendido perfectamente. Y ella tiene permitido algunos ratos estar con la tablet.
Lo complicado es con la pequeña. Con casi tres años es difícil hacerle entender que eso no es bueno para ella.
Así que en mi caso he optado por: cuando me pide la tablet, le explico de buenas maneras que no se la voy a dejar porque no es buena para ella. La niña, lógicamente, no lo comprende y se enfada. Llora y me exige que quiere ver canciones. Entonces le digo que entiendo que esté enfadada pero que vamos a hacer una cosa más divertida. Y aunque ella siga llorando, lo que hago es cambiar de habitación , y buscar un plan alternativo para distraer su atención. Explicando cuentos, montando un tren de madera, cuidando a sus bebés…
Y así hemos conseguido desintoxicarla poco a poco de las pantallas. Pero esto no acaba aquí. Debemos seguir evitando usar las pantallas como canguro, como calmante, como distracción. Debemos ser muy conscientes de los daños que estas pantallas producen en nuestros hijos. Daños en el cerebro, en su desarrollo, les puede producir alteraciones del sueño, falta de atención, comportamientos agresivos…
Tenemos demasiados motivos para desterrarlas de su rutina diaria.
Y vosotros, como gestionáis el tema de las pantallas digitales con vuestros hijos?
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